Ilustrar
Escuchar es el punto de partida; ilustrar es una forma de responder a lo escuchado.
En los talleres de Ilustrando la Memoria, niñas, niños y jóvenes seleccionan uno de los testimonios, recuerdos o saberes compartidos durante los encuentros con las personas mayores y lo transforman en una imagen. No se trata de reproducir fielmente una escena o documentar un relato, sino de interpretarlo desde la propia imaginación, sensibilidad y experiencia.
Para ello, las y los participantes exploran diferentes materiales y técnicas artísticas, combinando dibujo, collage, pintura, fotografía, recortes, estampación y otros recursos creativos. Cada ilustración es el resultado de un proceso de escucha, reflexión y creación en el que las palabras se convierten en colores, formas y narraciones visuales.
A través de este ejercicio, los recuerdos compartidos encuentran nuevas maneras de ser contados y las nuevas generaciones establecen un vínculo personal con historias, conocimientos y formas de vida que forman parte del patrimonio cultural de sus pueblos. Ilustrar se convierte así en una herramienta para imaginar, comprender y transmitir la memoria desde una mirada contemporánea y colectiva.













